Hermida Editores / Relatos / 260 págs.
SINOPSIS
Dos siglos después de su muerte, Donatien Alphonse François de Sade, más conocido por su título de Marqués de Sade, sigue siendo fuente inagotable de leyendas y objeto de curiosidad y estudio. Cuando en los años treinta del siglo pasado, los surrealistas, encabezados por André Bretón, lo proclamaron “Divino Marqués” y precursor de la moderna libertad sexual, no previeron el recorrido que año tras año tendría su obra, hasta convertirse finalmente en uno de los autores clásicos más polémicos y leídos. El crítico literario Sainte-Beuve lo comparó con Lord Byron al afirmar que ambos son “grandes inspiradores de nuestros modernos, uno visible y oficial y otro clandestino”.
En sus Cuentos eróticos el “Divino Marqués” expresa el rechazo a la moral burguesa, con sus prejuicios y normas que asfixiaban la libertad de los hombres y las mujeres para gozar plenamente de su sexualidad. El erotismo que destilan los relatos de Sade responde a su concepción de la libertad del deseo erótico, en la que priman la sensualidad y la trasgresión.
Escritos en uno de los numerosos periodos que, a lo largo de veintisiete años, pasó en cautiverio, los Cuentos eróticos están redactados en una prosa clara, sosegada y alegre, que invitan a una lectura amena, picante y divertida.
MI OPINIÓN FUGAZ
Creo que el título de esta obra puede llegar a confundir a los jóvenes lectores. No hay Cuentos eróticos como los que estamos acostumbrados a leer en el siglo XXI, sino numerosas historias y anécdotas simpáticas o curiosas generalmente de personas de clase media y alta -y personajes históricos- que el Marqués de Sade nos asegura haber sucedido. Sí hallamos algún toque erótico novedoso en sus historias que reflejan el deseo de este autor por la existencia de una libertad plena en este ámbito para cualquier hombre/mujer de su época, pero sólo en pocas ocasiones algunas historias son más que picantes.
La narrativa es ágil y amena, válida para cualquier lector, y en ella vemos reflejada la que parece ser la personalidad alegre, de mente abierta y sin prejuicios del Marqués de Sade -siempre teniendo en cuenta el contexto social y la época en la que vivió-. Este libro me ha sorprendido y gustado bastante y por lo tanto lo recomiendo. No esperaba leer tan fácil y rápido una obra de un autor del s. XVIII.


